Tipos de humedad

Identifica la humedad que está afectando tu hogar.

¿Cuáles son los tipos de humedad?

Las humedades son un problema demasiado habitual en la edificación, hasta el punto de que vemos como algo normal que un edificio las tenga. La mejor forma de corregirlas es sabiendo identificarlas rápidamente.

En este post recogemos de forma muy resumida los cuatro tipos de humedades que pueden llegar a producirse en un edificio, sus causas, cómo identificarlas, evitarlas y solucionarlas, así como las soluciones que no se deben llevar a cabo aunque mucha gente las elija por ser las más económicas. Si tiene una humedad en su vivienda, local, oficina o aparcamiento, puede usar este artículo para informarse mejor acerca de las causas de la misma, pero lo más recomendable es siempre contar con un profesional que pueda analizar la humedad y dar con la mejor solución posible.

1. Humedades por filtración

La humedad por filtración se produce por la entrada de agua desde el exterior hacia el interior de un edificio. Esto ocurre, especialmente, a través de fisuras y grietas en los muros, por tejados en mal estado o por juntas en las ventanas mal selladas.

Normalmente se produce en lugares o durante épocas lluviosas, pero también suelen aparecen humedades por filtración en garajes o sótanos por tener paredes adyacentes a masas de tierra húmedas. Por estos motivos se deduce que la causa de la humedad por filtración es una mala impermeabilización, falta de aislamiento o superficies defectuosas.

Dado que el agua que se filtra tiene un alto contenido en sales higroscópicas, las humedades por filtración se aprecian perfectamente cuando ya van dejando marcas de humedad y moho en las paredes y en los techos de formas redondeadas que producen un gran deterioro en los enfoscados y en la pintura. También se pueden ver muestras de oxidación en materiales metálicos y pueden producir malos olores por el crecimiento de hongos y bacterias.

Principales síntomas de la humedad por filtración

Como ya hemos adelantado, los principales síntomas de la humedad por filtración son las manchas en las superficies perjudicadas, pero se pueden apreciar otras muestras:

  • Pequeños charcos de agua en el suelo por goteo
  • Inundaciones en algunas estancias del edificio
  • Manchas de salitre y moho en las paredes
  • Daños en el sistema eléctrico y en los muebles de la estancia
  • Deterioro en los elementos de la construcción tales como la pintura o el enfoscado
  • Aumento de la factura de la calefacción y sensación de frío o humedad

¿Por qué se produce y dónde aparecen las humedades por filtración?

Las humedades por filtración se producen por la entrada de agua desde el exterior hacia el interior de un edificio. Normalmente, se producen filtraciones laterales que pasan agua del terreno a los muros de plantas adyacentes como garajes o sótanos y filtraciones verticales que van desde el tejado hasta los techos interiores. Sin embargo, la humedad por filtración puede estar causada por una mala impermeabilización, por un problema o una ausencia de aislamiento o por la rotura directa de algún punto de la estructura del edificio.Por tanto, las humedades por filtración aparecen en los techos cuando el agua procede del tejado o en las paredes cuando el agua proviene de otras grietas o juntas mal aisladas. Además, la rotura de las tuberías también puede provocar humedades por filtración que debilitan la estructura del edificio y que pueden llegar a inundar habitaciones enteras.

 
2. Humedades por condensación

La humedad por condensación es un fenómeno que se produce cuando el vapor de agua que está contenido en el aire se transforma en líquido al entrar en contacto con una superficie fría. En el caso de las viviendas, la humedad por condensación se da cuando la temperatura interior de una casa es superior a la del exterior y se manifiesta sobre todo en los puntos de contacto como las ventanas, las paredes y los techos.

La humedad por condensación se presenta de una forma muy característica: en forma de vaho o gotas de agua sobre los cristales. También puede manifestarse a través de la aparición de manchas negras de moho sobre las paredes y los techos. El fuerte olor a humedad puede ser otro de los inconvenientes derivados de esta problemática.

Humedad por condensación: causas y soluciones

La principal causa de la humedad por condensación es una deficiente ventilación de la vivienda. Actividades del día a día como cocinar, ducharse, poner la calefacción muy alta o secar la ropa dentro de casa provocan que el aire retenga la humedad desprendida y, cuando esta entra en contacto con una superficie más fría, se condensa en forma de gotas de agua.

Aunque estos quehaceres diarios no se pueden evitar, sí que hay una serie de consejos a seguir que pueden ayudar a mantener a raya la humedad por condensación. Estos son algunos de ellos:

  • Secar la ropa al aire libre.
  • Poner la calefacción a temperatura ambiente.
  • Ventilar el cuarto de baño tras la ducha.
  • No secar la ropa húmeda sobre los radiadores.
  • Tapar las cazuelas y ollas al cocinar.

Pese a seguir estas recomendaciones, es importante detectar de dónde vienen los problemas de humedad, ya que en muchas ocasiones no derivan de la acción humana, sino que provienen de daños estructurales en la vivienda. Un mal aislamiento en las paredes y los tejados de la casa puede ser el principal causante de la humedad por condensación.

3. Humedades por capilaridad

La capilaridad (a secas) es el fenómeno de ascensión del agua a través de los poros o capilares de un elemento, normalmente una pared, sin importar cuál sea el origen de esta agua. La capilaridad se produce cuando la tensión superficial del agua, que es muy pequeña, favorece su ascensión a través de los capilares de esos materiales a los que está mojando. Esa escalada de agua se sigue produciendo hasta que se equilibran las presiones entre la superficie libre y la base de la columna de agua del capilar.

Es decir, la causa real de que el agua ascienda por capilaridad es una diferencia de presiones y esto será clave a la hora de plantear soluciones. En los casos en que el agua que ha ido ascendiendo por los capilares se va evaporando al ambiente (va abandonando la pared tras haber escalado hasta cierta altura), la ascensión seguirá indefinidamente, ya que en ningún momento se llegará a producir el equilibrio de tensiones.

¿Qué es la humedad por capilaridad?

Una vez conocido el fenómeno de capilaridad, con independencia del origen del agua, la “humedad por capilaridad” es un concepto empleado en construcción que hace referencia a los casos de capilaridad en que el agua procede del terreno. En estos casos la capilaridad tiene origen en el agua contenida en el terreno y succionada por el material en contacto con este terreno que, según el caso, podrán ser los cimientos, muros de contención, soleras… por eso, estas humedades son típicas de sótanos y plantas bajas.

Pueden darse tanto en muros exteriores, cuando estén directamente apoyados sobre el terreno, como en paramentos interiores, siempre que estén en contacto con soleras, cimentaciones o directamente sobre el terreno.

¿Por qué se hace esta distinción?

Porque a diferente origen de la humedad, distinto será el abanico de posibles soluciones.

La solución a cualquier tipo de humedad debe buscarse siempre en el origen, en la causa que produce la entrada de agua en la estructura. Existen distintas formas de combatir la “humedad por capilaridad”, pero emplear cualquiera de estas soluciones en un caso de capilaridad en el que el agua no proceda del terreno, será un error desde el punto de vista técnico y un riesgo para nuestra vivienda desde el punto de vista estructural. Es por esto, para evitar aplicar “soluciones” erróneas, que conviene tener bien clara la diferencia entre el fenómeno de la capilaridad y la llamada humedad por capilaridad.

Ejemplo

Sirva como ejemplo el siguiente caso real. Se trata de un ático que sufre problemas de humedad en la pared del salón y esta humedad tiene un recorrido claramente ascendente, desde la base de la pared avanzando en altura. En la cara opuesta del salón se encuentra una terraza transitable y, una vez evaluado su estado, se determina una impermeabilización deficiente, siendo el origen de la entrada de agua.

Es decir, el agua de la lluvia se cuela por la terraza, avanza en horizontal por el forjado y, al pasar bajo la pared del salón, experimenta ese fenómeno de succión ascensional que es la capilaridad. En este caso, la solución pasará por impermeabilizar la terraza para evitar la entrada de agua. Proponer cualquiera de las típicas soluciones frente a la humedad por capilaridad (inyecciones químicas, electroósmosis, etc.) únicamente evitará la ascensión del agua, pero no evitará su entrada. Cuando le impidamos ascender por la pared, el agua continuará su recorrido por el forjado, y la consecuencia será que después de haber estropeado la pared, ahora hará lo propio con el suelo.